Itinerario Japón Día 9: Fushimi Inari al amanecer y excursión a Nara desde Kioto Nuevo post
📅 Actualizado: 1 de enero de 2026
Noveno día de viaje por Japón después de recorrer algunos de los mejores templos de Kioto y seguimos llevándonos regular con el despertador. Hoy toca uno de esos combos que se repiten en casi todos los itinerarios de Japón: Fushimi Inari al amanecer y excursión a Nara desde Kioto. Suena fácil, pero en la práctica implica levantarse a las 5, subir y bajar muchas escaleras, combinaciones de trenes y un final de día con las piernas como un maratonista.
Salimos desde Kioto, donde ya hemos comprobado que el transporte público hay que tomárselo con más paciencia que en Tokio: los buses tardan más en llegar si hay mucho tráfico, los trenes no pasan cada dos minutos y los traslados te llevan más tiempo del que pensabas. Si quieres que te dé tiempo a todo, toca cuadrar muy bien los horarios.
Si estás planificando una ruta por Kioto, aquí tienes el post principal con todos los imprescindibles y el itinerario con mapas.
Fushimi Inari al amanecer
Arrancamos el día a las 5 de la mañana, ya acostumbrados a estos madrugones para poder disfrutar de Kioto sin tantas aglomeraciones. Teníamos la idea de ir en autobús desde nuestro alojamiento, el Hotel Anteroom Kyoto, pero tendríamos que cuadrar tiempos justo con el primer autobús, y si lo perdíamos tendríamos que esperar media hora hasta el siguiente. No queríamos llegar más tarde de las 6 de la mañana al Fushimi Inari, así que la mejor opción fue ir en Uber. Si llegas al Fushimi Inari después de las 6 de la mañana, ya no es lo mismo porque a partir de las 7 empieza a llegar bastante gente.
La app de Uber nos marcaba un rango de 1150 a 1500 yenes y sonaba bastante bien, aunque al final fueron 2000 yenes, que era lo que marcaba el taxímetro. Parece que los precios del Uber en Kioto son orientativos, no una tarifa cerrada. Nuestro hotel estaba a 2 kilómetros caminando de la entrada a Fushimi Inari (no llega a media hora), por lo que ir andando también era otra opción, pero la descartamos porque con la paliza a caminar que nos esperaba ese día, preferíamos ahorrar energías.
Qué es realmente Fushimi Inari
Fushimi Inari Taisha es un santuario sintoísta fundado en el año 711 y dedicado a Inari, deidad del arroz, la prosperidad y, hoy en día, todo lo relacionado con los negocios y buena suerte económica. Verás zorros de piedra por todas partes, que son los mensajeros de Inari. Y esos miles de torii naranjas que atraviesas por todo el trayecto hacia el Monte Inari son donaciones de empresas y particulares pidiendo suerte en los negocios.
Se calcula que hay más de 10.000 torii formando el famoso túnel rojo y el sendero completo hace un recorrido circular de unos 4 km subiendo el Monte Inari, que se puede recorrer en unas 2–3 horas ida y vuelta si haces el circuito completo.
La entrada es gratuita y el santuario está abierto 24 horas, por lo que puedes llegar a la hora que quieras, aunque por la noche no está iluminado.
Visitar Fushimi Inari sin aglomeraciones
Nuestro objetivo era estar en la entrada de Fushimi Inari antes de las 6:00. Llegamos sobre esa hora y ya había gente, pero poca, muy poca si lo comparamos con las 9 de la mañana, por ejemplo.
Estuvimos en Fushimi Inari desde las 6 de la mañana hasta casi las 11, por lo que vimos cómo evolucionaba la afluencia de gente en el santuario. Sería algo así:
- Hasta las 6:30: muy poca gente, la mejor hora para visitarlo ya con luz de día.
- Entre las 6:30 y 7:00: cada vez empieza a llegar más gente, pero se puede estar relativamente tranquilo.
- A partir de las 7:00: a partir de esta hora ya te puedes ir olvidando de pasear por el inicio de los torii a solas. Vas a coincidir con bastante gente. Las únicas zonas aún tranquilas son las más altas del circuito, pero para llegar ahí a esta hora tendrías que llegar al Fushimi Inari mucho antes.
- A partir de las 9:00: la entrada al santuario ya es intransitable y agobiante. Las zonas más bajas del recorrido de torii están llenas de gente.
Al principio del recorrido encontrarás los torii más grandes del recorrido, y según vayas subiendo, se harán cada vez más pequeños y separados en pequeños grupos. Como consejo, aprovecha las primeras zonas de torii para hacer las fotos más bonitas y no esperes a llegar arriba, porque cuando vuelvas ya estará todo intransitable.
Sí que es cierto que cuanto más subes, menos gente hay, porque la mayoría de gente se da la vuelta al llegar al primer cruce, la intersección de Yotsutsuji. Nosotros seguimos subiendo hasta arriba del todo porque nos sentíamos con energía. A lo largo de todo el recorrido hay máquinas expendedoras de bebidas, lo que ayuda en la subida. En la ruta principal suelen ser un poco más caras, pero si te desvías por caminos secundarios están más baratas. Lo bueno, es que justo al lado de las máquinas de bebidas suele haber bancos para descansar un rato antes de continuar.
Cuando bajamos del Monte Inari, sobre las 9:30, vimos la locura de gente que había: pasillos de torii llenos, gente subiendo y bajando sin parar, caras de agobio por no poder sacarse una foto a solas (pero ni de broma, vamos) y estoy seguro que mucha gente se estaba arrepintiendo de no haber llegado antes. Sinceramente, si hubiéramos ido a esta hora seguramente nos habríamos dado la vuelta, porque es un horror a esa hora.
💡 Madrugar para Fushimi Inari es levantarse a las 5 como mucho. Llegar a las 8–9 es llegar tarde, por mucho que suene temprano. Si prefieres no madrugar tanto, puedes optar por ir antes del anochecer para encontrar menos gente.
El “secreto” de Fushimi Inari: torii personalizados
Probablemente este sea uno de los mejores recuerdos que pudimos traernos de Japón. Se trata de un torii personalizado que venden en una de las tiendas del recorrido del santuario. Está bastante escondido y no es fácil de localizar (puedes buscarla por el nombre «Kajitei«), por lo que si no vas a propósito seguramente no pases por ahí.
Básicamente son réplicas de madera de los torii:
Con tu nombre (o algo que se le parezca escrito en japonés, porque no creo que sea exactamente el nombre).
La fecha de la visita.
Y una palabra o deseo que tú elijas de una lista que te dan.
Te los inscriben allí mismo y cuestan 2500 yenes o 1700 yenes, dependiendo de si eliges el torii grande o pequeño, respectivamente. Nosotros tuvimos que esperar bastante para que abrieran la tienda, porque llegamos tan temprano que no habían puesto ni las calles aún. La tienda abrió un poco más tarde de las 10:00 cuando estábamos a punto de irnos ya.
Templo Tōfuku-ji
Después de terminar el Fushimi Inari, nos vamos al templo Tōfuku-ji, que queda relativamente cerca y aprovechamos lo que queda de mañana antes de irnos a Nara.
Tōfuku-ji es menos famoso que otros templos de Kioto, pero históricamente es enorme:
- Se fundó en 1236 por orden de Kujō Michiie, un político potente de la época Kamakura.
- Es el templo principal de la escuela Tōfuku-ji del budismo zen Rinzai.
- Su nombre mezcla caracteres de Tōdai-ji y Kōfuku-ji (dos templos de Nara), porque la idea era crear en Kioto un “megacomplejo” inspirado en ellos.
- Llegó a ser uno de los Cinco Grandes Templos Zen de Kioto y, a día de hoy, se considera el mayor complejo zen de Japón.
El recinto estaba demasiado tranquilo para la hora que era, por lo que creo que este templo no es tan visitado como otros más famosos de Kioto. Esto se agradece si estás buscando templos menos conocidos en Kioto. Pero tiene mucho que ofrecer. Por ejemplo, la puerta Sanmon, de unos 22 metros de altura, es considerada la puerta principal zen más antigua que se conserva en Japón.
Toda la zona de la puerta Sanmon y el templo principal es gratuita, así que merece la pena acercarse aunque no tengas intención de pagar entradas para jardines. En nuestro caso no llegamos a entrar a la parte de pago porque todavía nos quedaba Nara por delante y priorizamos eso. Teniendo en cuenta que no era plena época otoñal (principios de octubre), no nos dolió tanto pasar de ello.
Excursión a Nara
Llega el turno de hacer una de las excursiones típicas desde Kioto: visitar Nara. Esta ciudad, que está a menos de 1 hora de Kioto, fue la primera capital permanente de Japón en el siglo VIII. Nara es muy famosa por los ciervos en libertad que puedes visitar e incluso tocar, pero la verdad es que tiene mucho más. Gran parte de sus templos y santuarios forman el conjunto “Monumentos históricos de la antigua Nara”, Patrimonio de la Humanidad.
El famoso Nara Park ocupa más de 500 hectáreas si cuentas templos y santuarios del entorno, y es donde se concentran ciervos y las principales cosas que ver en Nara. Si tu idea es hacer Nara como nosotros (medio día desde Kioto, justo después de Fushimi Inari), aquí te dejo la guía completa: qué ver en Nara en medio día, itinerario a pie, consejos con los ciervos, dónde comer y cómo llegar.
Cómo ir de Kioto a Nara en tren
Nosotros hicimos el trayecto usando la IC card (Suica), ya que no teníamos el JR Pass (ya es poco rentable según qué casos). El recorrido que hicimos para llegar a Nara desde la zona del Templo Tōfuku-ji (te sirve parecido desde Fushimi Inari) fue:
Toba-kaidō → Tambabashi (Keihan Main Line – KH)
Precio: 240 yenes con Suica.
Bajas en Tambabashi y sigues las indicaciones hacia la South Exit.
Enlace con la línea Kintetsu
Sin salir a la calle: las estaciones están conectadas por dentro, así que solo sigues carteles.
Pasas al área de la Kintetsu Line, que es muy práctica para Nara porque deja más cerca del parque.
Kintetsu-Tambabashi → Kintetsu-Nara (Kintetsu-Kyoto Line – B)
Vuelves a pasar la Suica al entrar.
En la vía 1 pasan tanto Limited Express como trenes Express normales.
- Algunos trenes van directos hasta Kintetsu-Nara y otros requieren cambiar de tren. Lo mejor es que lo verifiques con Google Maps en el momento del viaje.
Para el Limited Express hay que pagar un suplemento aparte, que se compra en unas máquinas del propio andén (igual que pasa en Kamakura). Tiene asiento reservado y tarda unos minutos menos en llegar. Nosotros no lo usamos porque costaba el doble que el billete normal y la diferencia no merecía la pena, además de que no había tanta gente esperando el tren y pudimos sentarnos sin problemas.
Si tienes JR Pass, entonces puedes ir en el JR Nara Line hasta JR Nara Station, pero te deja algo más lejos del parque. Por eso, la forma más recomendable de llegar a Nara desde Kioto es en la Kintetsu Line.
Qué hacer en Nara en medio día
Parque de Nara
Nada más salir hacia el parque empiezas a ver ciervos por todas partes. Son el icono de Nara y están totalmente acostumbrados a los humanos, así que notarás que se acercan con total confianza (siempre a cambio de algo de comida, claro).
Lo más curioso, es que los ciervos de Nara llevan más de 1300 años habitando la zona. En la tradición sintoísta se les considera mensajeros de los dioses, especialmente de la deidad de Kasuga Taisha, que según la leyenda llegó a Nara montado en un ciervo blanco. Durante siglos, matar un ciervo era delito castigado con pena de muerte. Después de la Segunda Guerra Mundial perdieron el estatus “sagrado”, pero fueron declarados monumento natural / tesoro nacional y hoy están protegidos como tal.
Ahora, como recomendación personal, te diría que tengas cuidado con ellos y no te confíes, porque no dejan de ser animales salvajes. Aunque estén bien cuidados, se han dado casos en los que la gente se ha llevado a casa garrapatas (con las posibles complicaciones que eso trae), por lo que lo mejor es no tocarlos. Ya sé que cuesta resistirse a tocar a un animal tan bonito, pero ten en cuenta las implicaciones que eso puede tener. Los ciervos de Nara no suelen ser agresivos, pero sí que llegamos a ver como uno de ellos le arrancó de un bocado una bolsa con comida a una señora despistada. ¡Cuidado si llevas comida!
En otra ocasión, a una niña se le cayó al suelo un billete grande de yenes y un ciervo que estaba a su lado se lo comió en medio segundo. ¡Qué barbaridad! Hay que tener muy claro que son animales salvajes y se comportan como tal. Guarda billetes, mapas y tickets dentro de la mochila. Si compras las famosas galletas shika senbei (unos 200 yenes el paquete), intenta darles de comer de uno en uno, mejor a ciervos aislados, porque en grupo se vienen arriba. Los ciervos pueden morder, empujar y dar cabezazos si huelen comida. No son agresivos, pero tampoco son peluches.
Templo de Kōfuku-ji y su pagoda de cinco pisos
Uno de los iconos de Nara suele ser la pagoda de cinco pisos de Kōfuku-ji, pero ahora mismo, no la vas a ver. La pagoda lleva en obras desde 2020 y está completamente cubierta por una estructura metálica enorme, de unos 60 metros de altura, que la tapa por completo. El final de los trabajos se ha ido retrasando y ahora se habla de 2032 para la conclusión de la restauración.
Tōdai-ji y el Gran Buda
Desde la zona de los ciervos, seguimos caminando hacia el templo Tōdai-ji, seguramente la visita más importante de Nara. El Tōdai-ji se empezó a construir en el siglo VIII por orden del emperador Shōmu, en plena época en que Nara era capital de Japón. El salón principal, el Daibutsuden, fue durante siglos uno de los edificios de madera más grandes del mundo (el actual es una reconstrucción algo reducida respecto al original, pero sigue siendo impresionante).
Dentro de este templo está el famoso Gran Buda de Nara, una estatua de bronce de casi 15 metros de altura y unas 500 toneladas de peso. El Buda representa a Vairocana (Dainichi Nyorai), y su construcción se relaciona con un momento de crisis: epidemias, hambrunas… La idea del emperador era, literalmente, buscar protección y estabilidad con una imagen que impresionara al mundo entero.
Hay dos tipos de entrada, el acceso al salón del Gran Buda o la combinada con el museo Tōdai-ji. Nosotros escogimos la entrada “Solo Gran Buda” por 800 yenes por persona. La entrada combinada costaba unos 1200 yenes.
Durante el día, y sobre todo a la vuelta, nos fijamos en un detalle interesante, y es que en la zona de Nara Park, Tōdai-ji y alrededores de los ciervos, las tiendas de recuerdos son bastante más caras que en algunas zonas más cercanas a la estación y a las calles del propio pueblo, teniendo exactamente los mismos productos. Si se te antoja algún colgante de ciervito, espérate a la vuelta al tren porque encontrarás opciones mucho más baratas.
Dónde comer en Nara
Volvemos hacia el centro y terminamos en la Calle Comercial Higashimuki, una galería cubierta llena de tiendas, cafeterías y pequeños restaurantes. Entramos en un bar súper escondido llamado とんかつ喫茶ブタとエスプレッソと (Tonkatsu Kissa Buta to Espresso), aunque puedes encontrarlo por el cartel de un cerdo con bigote. Lo habíamos encontrado por reseñas y nos metimos entre pecho y espalda un buen ramen tonkotsu por unos 1600 yenes cada uno.
Vuelta de Nara a Kioto: ¿Limited Express o tren normal?
Ya cansados de andar por Nara (también tiene lo suyo), tocaba volver a Kioto y nos surgía otra vez la misma duda sobre si pillar el Limited Express o los trenes normales. A la ida fuimos al mediodía y había menos gente, pero por la tarde estábamos volviendo a la misma hora que la mayoría de la gente que había ido a pasar el día a Nara desde Kioto.
No viajes a Japón sin seguro
Al viajar a Japón, el seguro médico no es opcional, es imprescindible. Aunque el gobierno japonés no lo exige por ley, sí lo recomienda oficialmente a todos los turistas. Y no es casualidad: la asistencia sanitaria en Japón es de las más caras del mundo. Una simple visita a urgencias o una radiografía pueden costarte cientos de euros, y una hospitalización se te puede ir fácilmente a miles.
Para evitar sustos (y facturas imposibles), viaja siempre con un seguro que cubra atención médica, cancelaciones y robos. Nosotros usamos y recomendamos IATI Seguros, que ofrece coberturas amplias para Asia y asistencia en español las 24 h.
Si contratas tu póliza desde nuestro enlace, además tendrás un 5 % de descuento en tu seguro de viaje.
Valoramos pagar el suplemento del Limited Express para volver sentados y tranquilos, pero al final probamos suerte otra vez con el tren normal. Dio la casualidad de que entramos en el tren justo cuando llegó a la estación y al principio está bastante vacío. Como el tren se queda un rato parado antes de salir, se va llenando poco a poco hasta que en el momento de salir hay gente de pie en los pasillos. Nosotros, por haber entrado pronto, vamos sentados todo el trayecto. Pero si llegas más justo, es muy probable que te toque ir de pie.
El trayecto de vuelta a Kioto nos costó 720 yenes por persona, pagados también con la IC Card (Suica). Si vas cansado, con niños o eres de los que quiere ir sentado sí o sí, el Limited Express puede tener sentido a la vuelta.
Aunque volvemos a Kioto sobre las 19:00, el día todavía no ha terminado. Parecía que no teníamos las piernas cansadas, oye. Pero nada, estamos aquí para aprovechar el tiempo y decidimos irnos de compras (otra vez más), pasando por la Kyoto Tower, que por la noche es una pasada al estar completamente iluminada. Por dentro tiene un mirador a unos 100 metros de altura, desde donde se ve toda la ciudad e incluso, en días claros, parte de Osaka.
Justo detrás de la torre está el Yodobashi Camera Multimedia Kyoto, un monstruo de tienda de varios pisos en el que la mitad es electrónica y la otra mitad tiene de todo, incluso lo que nosotros veníamos a buscar: maletas. Sí, buscábamos maletas porque habíamos comprado ya tantas cosas este viaje que necesitábamos más equipaje para guardarlo todo a la vuelta. Esta es una de las mejores opciones para comprar maletas en Kioto porque tienes muchísima variedad de maletas y bolsos de viaje.
Barrio de Gion
Después, como todavía nos queda algo de energía, en lugar de irnos al hotel, ponemos rumbo a Gion, que es seguramente el barrio más famoso de Kioto. Ya hemos terminado otros días en este barrio, que es uno de los más animados de Kioto una vez cae la noche.
Gion nació originalmente como zona de descanso para los peregrinos que visitaban el Santuario Yasaka, y con los siglos terminó convirtiéndose en el barrio de geishas (geiko y maiko) más conocido de la ciudad, lleno de casas tradicionales de madera, callejones estrechos y ochaya (casas de té) donde se siguen haciendo actuaciones privadas.
Subimos hasta el Santuario Yasaka, que está justo al final de Shijō-dōri, en la entrada de Gion. Es uno de los santuarios más importantes de Kioto, con más de 1300 años de historia y muy ligado al famoso Gion Matsuri.
La puerta principal (Yasaka Jinja Nishiromon Gate) está iluminada por la noche y eso nos llamó bastante la atención. Una vez dentro, el Buden, la estructura cuadrada que hace de escenario de danzas, está rodeado por linternas, todas encendidas, y también nos encantó. Durante el día este templo está bien, pero por la noche creo que es mucho más especial.
Y como el día no termina sin un buen tazón de ramen, terminamos la jornada en Ramen Miyako Gion Main Shop, un local pequeñito pero muy bien valorado por la zona de Gion. Nos pedimos ramen con cerdo (rollo tonkotsu / chashu) y unos dumplings para compartir que estaban brutales.
Después de cenar no nos fuimos directos al hotel, porque sería delito irse de Gion tan rápido. Decidimos meternos por las callejuelas del barrio, sin rumbo, simplemente a ver qué nos íbamos encontrando. Para rematar la noche, empezó a llover y aquello se quedó casi vacío. Fue uno de esos paseos que se te quedan grabados del viaje. Íbamos recorriendo las calles de las geishas casi desiertas, con los farolillos rojos, las casas de madera y mucho silencio. Un poco «de película», la verdad.
Eso sí, a base de seguir callejeando acabamos metidos en una zona de Gion con un ambiente algo raro. Había locales más turbios y sitios de copas que «no son tan de copas» (tú ya me entiendes). En ningún momento dejamos de sentirnos seguros, Japón en eso es único, pero no era el tipo de sitio donde nos apetecía quedarnos. Dimos media vuelta, nos quedamos con la parte bonita del paseo y nos volvimos al hotel habiendo cerrado un día de diez.
Resumen del día 9 del itinerario Japón
Después de contarte toda esta «chapa», te dejo el itinerario que hicimos este mismo día con horarios aproximados, para que puedas gestionarte el tiempo y los traslados.
05:00 – Suena el despertador en Kioto.
05:30 aprox. – Taxi/Uber/Bus hacia Fushimi Inari.
06:00–10:30 – Visita a Fushimi Inari:
Subida hasta casi la cima (si te apetece).
Visita a la tienda de torii personalizados a partir de las 10:00, si quieres el recuerdo.
10:30–11:30 – Traslado y visita al templo Tōfuku-ji (zona gratuita + si te da tiempo, jardines de pago).
Mediodía – Trenes hacia Nara (Toba-kaidō → Tambabashi → Kintetsu-Nara).
Tarde completa – Nara:
Paseo por Nara Park y ciervos.
Vista rápida a la zona de Kōfuku-ji (pagoda en obras).
Visita al Tōdai-ji y el Gran Buda.
Comida en la Calle Comercial Higashimuki.
Última hora de la tarde – Tren de vuelta a Kioto, compras y barrio de Gion
Nuestro hotel en Kioto
El hotel que elegimos en Kioto fue el Hotel Anteroom Kyoto, a 15 minutos caminando de la Estación de Kioto y en un barrio residencial muy tranquilo, con estación de Metro y paradas de líneas principales de autobuses a 5 minutos. El hotel es una pasada y tiene precios bastante ajustados según la época. En general, todos los hoteles en los que estuvimos nos gustaron, pero este nos sorprendió especialmente para bien.
¿Compensa hacer Fushimi Inari y Nara en un mismo día?
Vale, sé que este día puede sonar a locura y que es imposible que te dé tiempo a visitar Fushimi Inari junto con Nara en el mismo día. La verdad es que depende de cómo lo enfoques. Nosotros tuvimos 4 horas para visitar Fushimi Inari y tener tiempo hasta de aburrirnos por el camino. En Nara estaría más justo de tiempo si lo que quieres es visitar más templos de la ciudad, pero nosotros queríamos visitar simplemente los que incluimos en este post. Nara tiene mucho más para ver, pero no era nuestro objetivo aquí. Al final, como siempre decimos, consideramos que es imposible abarcarlo todo en un solo viaje a Japón y preferimos prescindir de algunos lugares que pasar corriendo por ellos.
Podríamos poner en un listado de pros/contras las conclusiones de incluir Fushimi Inari y Nara en el mismo día, para que valores si te merece la pena hacerlo o no:
- Pros:
- Aprovechas el madrugón para ver uno de los lugares más icónicos de Japón casi sin gente.
- Desde la zona de Fushimi Inari estás muy bien ubicado para conectar con la línea Kintetsu hacia Nara, así que logísticamente tiene mucho sentido.
- Si tienes un itinerario por Japón de 10–15 días, optimizas muchísimo tu tiempo en la zona de Kioto.
- Contras (porque no todo es perfecto):
- Es un día muy largo y físicamente exigente. Si no acostumbras a hacer largas caminatas, te van a pesar las piernas y te vas a «acordar de mí» antes de que llegue la tarde.
- Si ya vienes de varios días de templos, puedes acabar un poco saturado.
- Para familias con niños pequeños, gente mayor o pocas ganas de madrugar, no es recomendable.
Si has decidido que los inconvenientes pesan más que las ventajas, entonces puedes dividirlo en dos días:
Día 1 en Kioto: Fushimi Inari + Tōfuku-ji + otro templo o barrio cercano.
Día 2 completo para Nara con más calma.
Consejos para el noveno día del itinerario Japón
Este noveno día por Japón tiene algo de complejidad porque es un día bastante largo y abarcamos muchos puntos distintos dentro y fuera de Kioto, por lo que te dejamos algunos consejos que nos sirvieron de ayuda para que saliera un día perfecto.
Fushimi Inari: estar como muy tarde a las 6 en la entrada. Mira la ruta completa del Fushimi Inari en esta guía.
Si quieres el torii personalizado, la tienda abre sobre las 10:00.
En Tōfuku-ji, la zona de jardines es recomendable si vas en otoño; si no, con la parte gratuita es suficiente.
En Nara, guárdate bien la comida, papeles y billetes dentro de la mochila: los ciervos te la pueden liar.
Compra souvenirs cerca de la estación de Nara, no en el parque o cerca del Gran Buda.
Para el décimo día del itinerario por Japón hacemos otra excursión de un día desde Kioto, esta vez a Osaka, la llamada «cocina de Japón». Es una ciudad de la que nos han hablado muy bien, pero también muy mal. Así que, ¡vamos a comprobarlo por nosotros mismos!
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Escrito por JorgeFundador de Inspiración Viajera y siempre planeando el próximo destino
Cada vez que volvemos de un viaje y termino de redactarlo, no pasa un día antes de que me ponga a buscar información de nuestro próximo destino. Me encanta pasarme semanas preparando grandes viajes o pequeñas escapadas de fin de semana por España o Europa. Muy fan de abrir Google Maps y darle zoom a cada sitio al máximo para encontrar lugares únicos.
Todas las fotografías que encontrarás en el blog que llevan nuestra marca de agua, el 99%, están tomadas directamente por nosotros en cada viaje. En mis artículos es muy común encontrar guías detalladas, presupuestos adaptados y propuestas de itinerario guiadas para que sea lo más fácil para ti.
Jamás te voy a recomendar algo que no nos ha gustado a nosotros por muy viral que pueda ser. Lo mismo ocurrirá con aquellos lugares que consideramos con falta de ética o moral según nuestros valores.
Al fin y al cabo, mi meta principal con este blog es compartir historias reales, con el postureo justo y para todos los bolsillos. Con eso, ya soy feliz.
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