Itinerario Japón Día 8: Recorriendo los templos de Kioto
📅 Actualizado: 1 de enero de 2026
Después de nuestro primer día en Kioto y dejando atrás Tokio y Nikko en esta aventura por Japón, toca madrugar de lo lindo (otra vez) para nuestro segundo día en Kioto llenos de energía. Este día estamos preparados para recorrer algunos de los mejores templos de Kioto. A decir verdad, y aunque el día anterior habíamos bajado el ritmo de tanto caminar por los trayectos en tren, teníamos un poco de cansancio acumulado en los pies, pero Kioto no es precisamente la ciudad más amigable para caminar poco. Así que, tocaba aprovechar trayectos en autobús y metro para bajar un poco esos 30.000 pasos diarios que veníamos haciendo de normal.
Contenido del post
- 1 Amanecer de ruta por los templos de Kioto
- 2 Ruta de templos menos conocidos de Kioto
- 3 Templo Eikando: uno de nuestros templos favoritos de Kioto
- 4 Dónde comer por la zona
- 5 Tarde de compras en Kioto
- 6 Cena en Ichiran – Kyoto Kawaramachi
- 7 Pontocho y Kawaramachi de noche
- 8 Conclusión del segundo día en Kioto
Antes de comenzar, es importante entender que Kioto es una ciudad extremadamente turística (esto no es ningún secreto). Lo que no percibes hasta que llegas allí, es que visitar algunos templos de Kioto o determinados lugares famosos se convierte en un infierno de hordas de gente si no madrugas MUCHO. Cuando digo mucho, es levantarse a las 4 o 5 de la mañana como muy tarde y comenzar las visitas sobre las 6 de la mañana máximo. Este día nosotros nos levantamos a las 5 de la mañana para poder visitar algunos de los lugares más famosos de Kioto sin gente y poder disfrutarlos. Créeme, merece la pena totalmente. Cambias un poco el horario y alargas menos los días para poder aprovecharlos sin tanta gente y es una maravilla. La experiencia de viaje cambia totalmente.
Fue un día largo, de esos de más de doce horas por ahí, subiendo escaleras de templos, entrando y saliendo descalzos de estos templos, comiendo udon y peleándonos con las combinaciones de autobuses. Acabamos reventados y nos fuimos al hotel antes de las 20:00… y aun así te digo que mereció totalmente la pena este día de templos de Kioto. ¡Empezamos!
Amanecer de ruta por los templos de Kioto
Sannenzaka y Templo Hokan-ji (Pagoda Yasaka)
A las 5:00 nos suena el despertador en Kioto. Te prometo que durante los primeros cinco segundos te cuestionas si realmente estás de vacaciones o yendo a trabajar, pero luego recuerdas que hoy toca una de las zonas más míticas de la ciudad y te activas de un salto. Salimos de nuestro hotel Hotel Anteroom Kyoto y pillamos un bus directo (202 o 207) hasta la zona de Sannenzaka.
Llegamos a Sannenzaka sobre las 5:50. Pensábamos que estaríamos prácticamente solos y nos duró la alegría 10 minutos (menos mal que aprovechamos para tirar unas fotos). Cuando nosotros llegamos ya había 3 o 4 grupos de personas, pero al poco rato ya hacían hasta cola para sacarse fotos (qué horror). Te va a costar encontrarte la famosa vista del Templo Hokan-ji sin gente, ya te lo digo. Si lo consigues, has triunfado pero bien. Lo primero que pensamos es que habría sido perfecto haber llegado sobre las 5:30 o antes, pero igualmente tuvimos bastante suerte.
Lo curioso es que, incluso tan temprano, ya hay sesiones de fotos profesionales montadas. Cuando pillan el sitio, se quedan un buen rato, así que si tu objetivo es conseguir “la foto Instagram”, cuanto antes llegues, mejor.
Ninenzaka
Después de la sesión de fotos en Sannenzaka, seguimos caminando hacia Ninenzaka, otra calle tradicional preciosa de la zona de Higashiyama. A esta hora sigue habiendo poca gente, la mayoría fotógrafos, unos pocos que van a trabajar y cuatro turistas tan madrugadores como nosotros. A estas horas todos los comercios están cerrados y puedes recorrer algunos trozos totalmente en solitario y en silencio. Esta experiencia es totalmente recomendable, y tras vivir 2 o 3 horas más tarde el agobio de gente por estas mismas calles, ya te digo si merece la pena madrugar.
Si tu idea de viaje a Kioto incluye disfrutar del ambiente tradicional y no solo ir tachando templos de una lista, este paseo temprano de Sannenzaka + Ninenzaka es obligatorio.
Desde aquí seguimos subiendo poco a poco hacia el plato fuerte de la mañana: Kiyomizudera, uno de los templos de Kioto más famosos y, para nosotros, de los más imprescindibles del viaje.
Los mejores free tour de Kioto para este día
Si quieres llevar este día de templos de Kioto un poco más organizado, tienes varios free tours en español que encajan muy bien con lo que contamos en este post. Aquí tienes algunos:
Kiyomizudera
A pesar de que llegamos muy temprano, ya había bastante gente entrando en Kiyomizudera sobre las 7:00. No llega a agobiar, pero se nota que este templo está en prácticamente cualquier itinerario por Kioto y es uno de los templos más famosos. Es uno de esos sitios en los que, si llegas a media mañana, la experiencia puede cambiar bastante (para mal). La entrada cuesta 500 yenes por persona, con pago únicamente en efectivo.
Este templo se tarda en visitar unas 2 horas si vas sin prisas. Es bastante grande y tiene mucho por ver. Una de las paradas obligatorias es la plataforma de Kiyomizudera Okunoin, desde donde se consigue la típica foto del salón principal de madera asomando sobre la ladera y rodeado de árboles. Incluso a las 7 y poco ya había cola para asomarse y hacer la foto. Va relativamente rápido, pero no esperes estar solo aquí por muy temprano que vayas.
La sorpresa del templo fue la zona de la Koyasu-no-to Pagoda, al fondo del recinto. Casi todo el mundo llega al salón principal, hace la foto desde Okunoin, da una vuelta rápida y se pira. Pero si sigues caminando por el sendero hasta esta pequeña pagoda, el ambiente cambia por completo. Aquí no había prácticamente nadie, total silencio y unas vistas brutales al salón principal.
Sinceramente, no entendemos cómo tanta gente se lo salta. Si tienes tiempo, recorre ese camino: hay varios miradores chulos del templo principal y es la única zona donde pudimos estar un poco más tranquilos.
La oficina de goshuin de Kiyomizudera abre a las 8:00, pero a las 7:40 ya había una cola curiosa formada. El goshuin en Kiyomizudera nos costó 300 yenes y los libros de sellos (goshuincho) eran preciosos: portadas con el propio templo, dragones, diseños tradicionales… cuestan unos 1.650 yenes (más baratos que en Tokio). Si hubiéramos empezado el viaje a Japón por Kioto, habríamos comprado estos seguro.
Algo importante:
Para entrar a la zona donde se consigue el goshuin hay que ir descalzo.
Si eres de sandalia sin calcetín, lleva unos en la mochila porque en Kioto hay varios templos así.
No viajes a Japón sin seguro
Al viajar a Japón, el seguro médico no es opcional, es imprescindible. Aunque el gobierno japonés no lo exige por ley, sí lo recomienda oficialmente a todos los turistas. Y no es casualidad: la asistencia sanitaria en Japón es de las más caras del mundo. Una simple visita a urgencias o una radiografía pueden costarte cientos de euros, y una hospitalización se te puede ir fácilmente a miles.
Para evitar sustos (y facturas imposibles), viaja siempre con un seguro que cubra atención médica, cancelaciones y robos. Nosotros usamos y recomendamos IATI Seguros, que ofrece coberturas amplias para Asia y asistencia en español las 24 h.
Si contratas tu póliza desde nuestro enlace, además tendrás un 5 % de descuento en tu seguro de viaje.
Desayuno y compras en Ninenzaka
Después de visitar Kiyomizudera, volvemos bajando hacia Ninenzaka y alrededores. A estas horas algunos comercios ya empiezan a abrir, así que aprovechamos para desayunar y comprar recuerdos. Si buscas ideas para desayunar dulces típicos, nosotros probamos aquí los dorayaki de camembert, pastelitos de manzana y mención especial a los mitarashi dango, que están brutales.
El barrio, que a las 6 de la mañana era paz y tranquilidad, empieza a transformarse. Hacia las 10:00, las calles están absolutamente abarrotadas: grupos organizados, excursiones, hordas de gente buscando las típicas fotos haciendo cola y las caras de sufrimiento de la gente que le resulta imposible hacerse una foto donde hace unas horas te la hiciste tú totalmente solo. Vuelvo a insistir con esto, ¡madruga! Verás que merece la pena. A las 10 este barrio es casi un parque de atracciones y pierde toda la esencia.
Ruta de templos menos conocidos de Kioto
Heian Jingu
Desde la zona de Higashiyama cogemos de nuevo el bus 207 y ponemos rumbo hacia Heian Jingu, otro clásico de cualquier guía de viaje a Kioto. Cuando fuimos nosotros, en 2025, el templo principal de Heian Jingu estaba en obras. Se podía ver la gran puerta y los pabellones laterales, pero el edificio central estaba cubierto.
Al lado está el Museo de Arte, que en nuestro caso tenía una expo de Hello Kitty (hay bastantes exposiciones temáticas). Lo sabíamos porque la gente salía con bolsas temáticas, merchandising por todos lados… En Kioto Hello Kitty está por todos lados: hay tiendas completas dedicadas al personaje. A Rocío le encanta y no podía resistirse a querer comprarse todo. ¡Qué peligro es esto para la cartera!
Tenjuan Temple y Sanmon Gate
Muy cerca de Nanzen-ji está el Tenjuan Temple, conocido sobre todo por sus jardines. Nosotros pasamos por la entrada y decidimos no entrar porque en la fecha en la que fuimos (principios de octubre) los árboles todavía no estaban tan rojos como para justificar el precio de la entrada solo para ver el jardín. Veníamos con la idea de priorizar otros sitios como Eikando, que tiene también un jardín zen espectacular y mucho más grande.
Si viajas a Kioto a finales de noviembre, plena temporada de momiji, Tenjuan sí que puede ser buena opción. Pero si tu viaje no cuadra con esas fechas, igual es mejor guardar ese dinero y ese tiempo para otros templos.
Nanzen-ji
Nuestro siguiente objetivo era Nanzen-ji, otro de los grandes templos de Kioto. El complejo es enorme y lo bueno es que toda la parte exterior se puede recorrer gratis. Una de las primeras cosas que te encuentras es la Sanmon Gate, el pabellón de lectura y varios edificios del templo sin haber pasado todavía por la taquilla.
Lo que pillamos cerrado fue la parte más famosa de pago, el Hōjō (la residencia principal, donde están las salas interiores y el famoso jardín seco). Nuestra idea era entrar, pero al llegar sobre las 12:30 lo encontramos cerrado, así que esa visita se nos quedó pendiente. Si a ti te cuadra mejor de horarios y te apetece ver el jardín con calma, puedes probar alguna de las experiencias zen que organizan en el templo como la ceremonia del té.
Templo Eikando: uno de nuestros templos favoritos de Kioto
El templo Eikando fue una de las grandes sorpresas de este itinerario por los templos de Kioto. Veníamos ya con varias horas de madrugón encima, pero este templo es para quedarse un buen rato a reponer energías antes de seguir con la caminata. La entrada cuesta 600 yenes por persona y tiene un recinto bastante grande, rutas por interiores (piden descalzarse) y jardines zen para relajarte.
Una de las cosas que más nos llamó la atención es que la mayoría de visitantes eran japoneses. Muchísimas chicas iban vestidas de geisha/maiko haciéndose sesiones de fotos y vídeos, trípodes por todas partes… Da la sensación de que Eikando se ha puesto bastante de moda entre los propios japoneses como lugar para hacerse fotos chulas con el kimono.
Los interiores del templo se deben recorrer descalzo. Hay taquillas que funcionan con una moneda de 100 yenes (que te devuelven al abrir). Existe un itinerario alternativo que permite subir por fuera con calzado, pero sinceramente, pierdes parte de la gracia. Los pasillos interiores son lo que le da ese toque zen y tradicional.
En Eikando también puedes conseguir goshuin, pero la zona del sello está dentro, así que, si quieres tu goshuin, te tocará descalzarte sí o sí.
Para nosotros, Eikando es uno de esos templos top en Kioto. Si vas justo de tiempo y tienes que priorizar, elegiría este templo antes que otros jardines de los alrededores.
Dónde comer por la zona
Después de un buen maratón de templos de Kioto, llega la hora de probar otra comida típica de Japón. Como nos pillaba de paso por la zona de templos, fuimos al Kyoudon Kisoba Okakita a comernos un udon con tempura que no nos salió nada caro para como nos pusimos. Unos 3300 yenes entre los dos.
Tarde de compras en Kioto
Como la mayoría de templos cierran por la tarde (y si no, ¡ya estaba bien de templos por hoy!), la tarde la dedicamos a callejear por Teramachi-dori, una especie de galería cubierta llena de tiendas de todo tipo: ropa, frikadas, souvenirs, cafeterías, etc.
Por aquí puedes encontrar algunas gangas si buscas bien. Nos sorprendió para bien el Sundrug, que es una tienda de droguería/parafarmacia al estilo Don Quijote, pero mucho más barata. Por ejemplo, tiene muchos productos de skincare, cosmética y snacks que están más baratos que en Don Quijote.
Don Quijote tiene la fama que tiene, pero los precios son bastante más caros que otros comercios de este tipo. Se respaldan en que tienen una tienda tan grande y con tanta variedad que no necesitas moverte de allí para comprar absolutamente de todo. Pero si vas a hacer una compra grande para llevarte a casa, huye de Don Quijote y prueba en tiendas como Sundrug, 3Coins o similares, porque vas a notar la diferencia.
También aprovechamos para pasar por la tienda de Nintendo Kioto, que está decorada con figuras y bloques de Super Mario gigantes y están chulísimas.
Cena en Ichiran – Kyoto Kawaramachi
Para cenar, no teníamos ganas de comernos la cabeza y tiramos a lo seguro: Ichiran – Kyoto Kawaramachi. Ya habíamos probado Ichiran en Kioto, así que sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. El ramen es contundente, está abierto 24 horas, tiene cabinas individuales para pedir un ramen a tu gusto y está rico. No es el mejor ramen que probamos en nuestro viaje a Japón (por mucha fama que tenga), pero merece la pena probarlo.
Además, estando en plena zona de Kawaramachi, es muy cómodo para pasarse después por Pontocho para dar un paseo antes de irnos al hotel.
Nuestro hotel en Kioto
El hotel que elegimos en Kioto fue el Hotel Anteroom Kyoto, a 15 minutos caminando de la Estación de Kioto y en un barrio residencial muy tranquilo, con estación de Metro y paradas de líneas principales de autobuses a 5 minutos. El hotel es una pasada y tiene precios bastante ajustados según la época. En general, todos los hoteles en los que estuvimos nos gustaron, pero este nos sorprendió especialmente para bien.
Pontocho y Kawaramachi de noche
Después de cenar, nos fuimos a Pontocho, uno de los callejones más famosos de Kioto, paralelo al río, lleno de izakayas, restaurantes y locales tradicionales (y con precios, en muchos casos, acordes al sitio).
En otro momento del viaje, seguramente habríamos alargado más la noche. Pero este día ya nos pilló con una buena acumulación de madrugones y caminatas. A las 19:00–19:30 nos volvimos al hotel.
Volvimos en metro, porque el bus a esas horas va a reventar, y no es plan de terminar el día aplastado de pie. Llegamos al hotel antes de las 20:00, que no está mal desde las 5:00 sin parar. Nos esperaba otro madrugón similar (o peor) al día siguiente, así que era momento de priorizar descansar antes que forzar la máquina. La noche de Gion ya la disfrutaríamos otro día con más energía.
Las mejores actividades para este día en Kioto
Te podríamos nombrar un montón de actividades para conocerlo a fondo, y en este día de templos de Kioto hay algunas que merecen especial atención. Si quieres complementar la visita, te dejamos algunas de las mejores actividades que hacer en Kioto:
- Tour a pie por el barrio de las Geishas de Gion
- Tour nocturno mágico por Gion a pie con curiosidades sobre las geishas
- Tour gastronómico en el Mercado Nishiki
- Ceremonia del Té Ju-An en el Templo Jotokuji
- Ceremonia del Té en una Casa de Té Tradicional en Kiyomizu
- Visita guiada a una fábrica de sake con maridaje de sake y comida
Conclusión del segundo día en Kioto
Este segundo día en Kioto fue una mezcla de madrugón (otro más), templos y caminar como si no hubiera un mañana, pero viéndolo ahora pienso que mereció la pena todo eso. Madrugar hasta las 5:00 nos permitió ver Sannenzaka, Ninenzaka y Kiyomizudera casi sin gente, recorrerlos con calma y hacer las fotos sin que parezca que estemos en un parque de atracciones. Solo por esa primera parte de la mañana ya compensa ajustar un poco los horarios del viaje.
Y ahora solo nos queda continuar nuestro itinerario Japón hacia otro de los lugares más emblemáticos de Kioto: Fushimi Inari-taisha. Spoiler: tocará madrugón otra vez, y en esta ocasión más que justificado. Pásate por nuestro post para ver cómo organizarlo. El día 9 aprovecharemos el madrugón para irnos también a Nara, otro de los rincones más bonitos de Japón. Y si quieres seguir con Kioto, aquí tienes el resumen completo con todo lo que recomendamos y cómo lo organizamos en 4 días: Qué ver en Kioto en 4 días evitando masificaciones + rutas + mapas
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Escrito por JorgeFundador de Inspiración Viajera y siempre planeando el próximo destino
Cada vez que volvemos de un viaje y termino de redactarlo, no pasa un día antes de que me ponga a buscar información de nuestro próximo destino. Me encanta pasarme semanas preparando grandes viajes o pequeñas escapadas de fin de semana por España o Europa. Muy fan de abrir Google Maps y darle zoom a cada sitio al máximo para encontrar lugares únicos.
Todas las fotografías que encontrarás en el blog que llevan nuestra marca de agua, el 99%, están tomadas directamente por nosotros en cada viaje. En mis artículos es muy común encontrar guías detalladas, presupuestos adaptados y propuestas de itinerario guiadas para que sea lo más fácil para ti.
Jamás te voy a recomendar algo que no nos ha gustado a nosotros por muy viral que pueda ser. Lo mismo ocurrirá con aquellos lugares que consideramos con falta de ética o moral según nuestros valores.
Al fin y al cabo, mi meta principal con este blog es compartir historias reales, con el postureo justo y para todos los bolsillos. Con eso, ya soy feliz.
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