Itinerario Japón Día 11: Kioto – Pabellón Dorado y templos entre naturaleza Nuevo post
📅 Actualizado: 1 de enero de 2026
Este fue nuestro último día completo en Kioto. Y se notaba. Llevábamos ya bastante trote con este viaje por Japón y ese día nos costó un poco más de lo normal despertarnos. Ese día nos esperaba uno de los rincones de Kioto que más ganas teníamos de conocer y uno de los más complejos de organizar para llegar: el Pabellón Dorado de Kioto. Ese día nos dará tiempo a poco más, pero lo aprovechamos al máximo para descubrir otros templos menos masificados de Kioto.
Este último día decidimos recorrer puntos de Kioto más remotos. Teniendo en cuenta que el transporte público de Kioto no es como en Tokio, teníamos claro que entre buses, frecuencias, atascos y distancias, como no lo tengas medio pensado, acabas más tiempo en el transporte público que disfrutando del día.
Cómo organizar los traslados por Kioto para este día
Este día lo empezamos desde nuestro Hotel Anteroom Kyoto, que está cerca de la Estación de Kioto, por lo que puedes hacer un itinerario parecido al que te propongo en el post si estás por la zona. Este día forma parte de nuestra ruta de 4 días por Kioto. Si quieres ver el itinerario completo y el resto de imprescindibles, lo tienes aquí: Qué ver en Kioto en 4 días evitando masificaciones + rutas + mapas
Nuestro hotel en Kioto
El hotel que elegimos en Kioto fue el Hotel Anteroom Kyoto, a 15 minutos caminando de la Estación de Kioto y en un barrio residencial muy tranquilo, con estación de Metro y paradas de líneas principales de autobuses a 5 minutos. El hotel es una pasada y tiene precios bastante ajustados según la época. En general, todos los hoteles en los que estuvimos nos gustaron, pero este nos sorprendió especialmente para bien.
Precio del bus en Kioto y abonos
En la zona de tarifa plana, el bus cuesta 230 yenes por adulto (y 120 yenes niños) por cada billete. Parece barato… hasta que al cabo de varios días te das cuenta de que te has gastado una pasta en buses cuando podrías ahorrar.
Para ahorrar bastante dinero en transporte en Kioto, existe el Kyoto Subway & Bus 1-day Pass, que cuesta 1.100 yenes y es el que utilizamos nosotros para movernos por Kioto. La gracia es que te cubre metro + bus y te olvidas de ir pagando cada tramo.
Puedes conseguirlo en las estaciones de metro, pero ojo, porque en algunas máquinas verás el de 800 yenes, que es solo metro. Y en Kioto, siendo honestos, lo que más vas a usar es el bus (sobre todo si estás haciendo ruta por templos).
Kyoto Subway & Bus 1-day Pass
Es un pase “de día”, pero no es un pase de 24 horas. Es decir, si lo compras por la tarde, te sirve “para medio día” (hasta que termine el día). Esto en Kioto te puede fastidiar si lo compras tarde y esperabas amortizarlo. Normalmente te suele rentar comprarlo si vas a hacer al menos 5 viajes en bus y/o metro.
Nosotros intentamos comprar el pase de 1 día dentro del bus al conductor, porque habíamos leído que se podía… y nada: nos dijo que no nos lo podía vender. Según parece, el pase se vende en varios puntos (incluidos algunos buses), pero puede haber limitaciones o disponibilidad. Así que, lo mejor es comprarlo en una estación de metro, pero en ventanilla (si no hay nadie, puedes llamar al timbre de ventanilla y saldrán a atenderte).
Pabellón Dorado (Kinkaku-ji)
El Kinkaku-ji fue originalmente una villa de retiro del shogun Ashikaga Yoshimitsu (finales del XIV), y tras su muerte se convirtió en templo Zen. El edificio actual no es el original: el pabellón se incendió en 1950 y fue reconstruido después. Forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad dentro de los “Historic Monuments of Ancient Kyoto”.
Para llegar al Pabellón Dorado (Kinkaku-ji) desde la estación de Kioto hay varias combinaciones sencillas de transporte público, pero te recomiendo tenerlas claras con tiempo porque a veces los buses tardan en llegar, hay colas que te obligan a esperar al siguiente, etc.
Bus directo: Kyoto Station → City Bus 205 → Kinkakuji-michi. Tarda más, pero vas directo y te entra con el pase de 1 día.
JR + bus: Kyoto Station → JR San-in Line → JR Enmachi (Emmachi) → City Bus 205 → Kinkakuji-michi. Es más rápido, pero la JR no entra en el pase de 1 día, por lo que será más caro.
Metro + bus (recomendado con pase 1 día): Kyoto Station → Metro Karasuma Line → Kitaoji Station → City Bus 204/205 → Kinkakuji-michi. Tiempo medio, pero no gastas nada adicional con el pase de 1 día.
Nosotros lo visitamos sobre las 11:00, y ya te aviso: a esa hora había mucha gente. Si nos sigues, sabrás que las aglomeraciones nos gustan lo justo… tirando a nada. Aun así, el Pabellón Dorado es una pasada. Lo único malo es que está en una zona donde vas prácticamente solo para eso, porque no hay nada alrededor y tardas bastante en llegar. Teniendo en cuenta que el modo de llegar es un bus urbano y las miles de personas que visitan el Pabellón Dorado, imagínate el colapso…
La visita va con recorrido de sentido único (para mover a la gente como ganado, básicamente). Esto ayuda a que no se formen tapones… aunque ya te digo yo que se forman igual, porque hay zonas estrechas y todo el mundo se para en los mismos puntos.
A la salida, la parada más cercana de bus se llena una barbaridad. Había cola enorme, estaba lloviendo, y pasaban buses hasta arriba. Nos tocó esperar varios turnos. También hay parada de taxis justo a la salida, pero… sorpresa: también con cola.
No viajes a Japón sin seguro
Al viajar a Japón, el seguro médico no es opcional, es imprescindible. Aunque el gobierno japonés no lo exige por ley, sí lo recomienda oficialmente a todos los turistas. Y no es casualidad: la asistencia sanitaria en Japón es de las más caras del mundo. Una simple visita a urgencias o una radiografía pueden costarte cientos de euros, y una hospitalización se te puede ir fácilmente a miles.
Para evitar sustos (y facturas imposibles), viaja siempre con un seguro que cubra atención médica, cancelaciones y robos. Nosotros usamos y recomendamos IATI Seguros, que ofrece coberturas amplias para Asia y asistencia en español las 24 h.
Si contratas tu póliza desde nuestro enlace, además tendrás un 5 % de descuento en tu seguro de viaje.
Seiryō-ji (Saga Shakadō)
Después de visitar el Pabellón Dorado, nos fuimos a visitar un bosque de bambú, una de las cosas más típicas que ver en Kioto, pero evitando como siempre las aglomeraciones. Por ese motivo descartamos ir al bosque de bambú de Arashiyama. Ya nos habían alertado de la tremenda masificación que sufre, y que hace casi imposible que puedas disfrutarlo como se merece. Así que ponemos rumbo a Adashino Nenbutsuji.
El último tramo antes de llegar a Adashino Nenbutsuji lo hicimos caminando, y esta es una de las cosas especiales que te guarda Japón siempre que pateas sus calles: que te encuentras rincones que no tenías planeados. En el paseo hacia Adashino, descubrimos el Seiryō-ji (Saga Shakadō), prácticamente sin gente, y entramos. Puede que aún no se haya hecho viral o algo así en redes sociales (soy muy pesado con esto, ¿eh? Lo sé…)
Además, tiene un punto histórico interesante: es famoso por su imagen principal de Shaka Nyorai, vinculada a una escultura traída desde China. Este tipo de paradas improvisadas son las que hacen que Kioto, andando, sea más agradecido de lo que parece sobre el mapa.
Adashino Nenbutsuji
Y llegamos a Adashino Nenbutsuji, la mejor alternativa del masificado bosque de bambú de Arashiyama. Esta zona es un poco más especial, un entorno con un punto místico y respetuoso, porque es una zona históricamente ligada a rituales funerarios y con miles de imágenes talladas en piedra (se calcula que hay 8000) y mini pagodas.
La entrada cuesta 500 yenes por persona (en efectivo) y tienes la opción de conseguir el goshuin para tu libro de sellos por otros 500 yenes. Arashiyama en cambio es gratuito, sí, pero te ofrece bastante más que solo el caminito de bambú. Hay zonas donde no se permite hacer fotos, especialmente áreas sensibles y con un trasfondo más funerario.
Esta zona es especial
No te olvides de dar un paseo por la zona de Sagano, es un entorno alejado de las céntricas calles de Kioto muy tranquilo. Si retrasas la vuelta de los templos hasta después del cierre, las calles se quedan totalmente vacías.
Adashino tiene un evento muy conocido: el Sento Kuyo (finales de agosto), cuando iluminan la zona con velas y el ambiente cambia completamente.
Lo primero que se siente aquí es que en cuanto te acercas a la montaña, Kioto mejora bastante. Mucho más verde, más silencio y una sensación de que no estás en un parque temático. Maravilloso.
Otagi Nenbutsuji
Después de Adashino subimos andando hasta Otagi Nenbutsuji. Nuestra idea inicial era ir primero en bus hasta la puerta y luego ir bajando por los templos que hemos recorrido antes… pero el bus que te deja ahí pasa con poca frecuencia, y entre esperar o caminar un rato, elegimos caminar. Ya nos quedaban pocos días en Japón y nos daba igual 5000 pasos más que menos. ¡No sentíamos los pies!
Un apunte importante, es que este templo cierra a las 16:15 y cierra miércoles y sábados (así que cuadra esto para no quedarte fuera). Nosotros llegamos sobre 15:30 y cuando salimos, vimos a gente que llegaba y se tuvo que dar media vuelta porque estaban cerrando. Esto pasa bastante más de lo que piensas en Kioto, porque cada cosa está a 1 hora de distancia en transporte y pierdes medio día entre buses y metro.
Otagi es conocido por sus estatuas de rakan (cada una con una expresión diferente, algunas parecen memes tallados en piedra). Es un sitio muy distinto a los que veníamos acostumbrando en Kioto. Está en el culo del mundo, pero merece mucho la pena pasarse por aquí.
Comida en Ayuchaya Hiranoya
Y aquí viene uno de esos momentos que te alegran el día entero. Al salir de Otagi, teníamos un hambre tremenda, así que comimos en un restaurante que está justo al lado, ya que eran las 16:00 y no habíamos comido aún. El sitio se llama Ayuchaya Hiranoya (鮎茶屋平野屋). Lo que parece desde fuera una casa de té con tejados de paja, al entrar se convierte en una sala con tatami donde sirven un menú tradicional japonés increíble.
El menú viene con arroz, pescado y varios acompañamientos. Y lo curioso es que hay una forma específica de comerlo, te lo explican en papel y también de palabra. Es muy estilo ryokan, con un orden específico para que la comida sea toda una experiencia. Encima tuvimos suerte porque siendo la hora que era, estábamos totalmente solos en el salón. ¡Por cierto! Pídete el yuzu soda, que está buenísimo.
Recuerda que solo aceptan efectivo y no es un restaurante barato, pero la experiencia cuesta cada yen. Dicen que es un sitio con más de 400 años de historia y eso se nota en la atención y la comida. Y por último, fíjate en su interior, porque es un espectáculo.
Después de comer, bajamos andando hasta el bus. El barrio ya estaba ya vacío porque todos los templos de la zona habían cerrado, así que pararse a comer aquí fue la mejor decisión para un paseo tranquilo. Nos quedamos con ganas de montarnos en el tren que recorre la zona de Sagano porque habíamos visto que es espectacular en primavera y otoño. Pero bueno, como es el primero de muchos (esperemos) viajes a Japón, queda en la recámara.
Noche en Pontocho
Tardamos alrededor de 1 hora (bus 93) hasta Pontocho para terminar el día (y nuestra visita a Kioto) dando un último paseo por la zona más animada en Kioto por la noche. En total, este día nos tiramos muchas horas entre buses y metro. Pero si queríamos meter el Pabellón Dorado con la zona de Sagano en el mismo día, era la opción más óptima…
Pontocho es uno de esos sitios que, si lo visitas de día, está bien… pero de noche gana el triple. Es un callejón estrecho lleno de restaurantes, farolillos y ese ambiente un poco más de película.
Además, Pontocho es uno de los distritos tradicionales relacionados con la cultura de geiko/maiko. Si tienes suerte podrás encontrarlas por la calle, pero sé respetuoso y no las saques fotos o vídeos. ¡No seas parte del gran problema de Japón y el turismo!
Las mejores actividades para este día en Kioto
Si quieres complementar las visitas de este día con alguna actividad, te dejamos algunas de las mejores actividades que hacer en Kioto:
Mercado de Nishiki
Después dimos una vuelta por el Mercado de Nishiki, que es perfecto para picar entre puestos callejeros (sí, en Japón estamos todo el día comiendo). Nishiki tiene historia y fama de “la cocina de Kioto”. Tradicionalmente ha sido un mercado de producto (muy asociado a pescado), y lleva siglos funcionando en esa zona.
Aquí puedes probar tempuras de camarón o cangrejo, o el típico pez relleno (taiyaki) de anko, que es como una pasta de judía roja. Las tempuras nos encantaron, pero el pez no nos gustó nada. En general, todo lo que probamos con anko no nos gustó. Es un sabor un poco raro. Hay cosas mejores para gastar calorías en Japón.
Muy cerca del Mercado de Nishiki, fuimos a cenar a Kyoto Engine Ramen. El ramen está bien y si estás por la zona de Shijo/Kawaramachi te salva, pero no es de los mejores ramen que probamos en Japón ni de lejos. Además, este sitio ya se está haciendo bastante famoso y tuvimos que esperar bastante cola en la puerta.
Y con esto, nos volvimos al hotel a descansar, porque al día siguiente tocaba madrugar para el Shinkansen de vuelta a Tokio. Este día 11 de nuestro itinerario por Japón fue un poco diferente, mucho más relajados, aunque nos tiramos bastante tiempo de transporte. Es lo que hay en una ciudad como Kioto.
Consejos que habríamos agradecido saber antes
Algunas cosas que nos habría gustado saber antes de este día, para que si piensas hacer este mismo itinerario no te ocurra.
- Si odias las colas, intenta ir al Pabellón Dorado (Kinkaku-ji) a primera hora. Esto no es ningún secreto, pero a veces hay que ganar a la pereza de no madrugar para disfrutar mejor.
- El pase de 1 día (1.100 yenes) compensa si vas a hacer al menos 5 viajes en metro + bus. Cómpralo en estaciones y evita comprarlo en el bus.
- Revisa la climatología antes por si te llueve. En las zonas que recorremos este día hay poco donde resguardarse. Mejor chubasquero que paraguas.
-
Escrito por JorgeFundador de Inspiración Viajera y siempre planeando el próximo destino
Cada vez que volvemos de un viaje y termino de redactarlo, no pasa un día antes de que me ponga a buscar información de nuestro próximo destino. Me encanta pasarme semanas preparando grandes viajes o pequeñas escapadas de fin de semana por España o Europa. Muy fan de abrir Google Maps y darle zoom a cada sitio al máximo para encontrar lugares únicos.
Todas las fotografías que encontrarás en el blog que llevan nuestra marca de agua, el 99%, están tomadas directamente por nosotros en cada viaje. En mis artículos es muy común encontrar guías detalladas, presupuestos adaptados y propuestas de itinerario guiadas para que sea lo más fácil para ti.
Jamás te voy a recomendar algo que no nos ha gustado a nosotros por muy viral que pueda ser. Lo mismo ocurrirá con aquellos lugares que consideramos con falta de ética o moral según nuestros valores.
Al fin y al cabo, mi meta principal con este blog es compartir historias reales, con el postureo justo y para todos los bolsillos. Con eso, ya soy feliz.
Ver todas las entradas
Otros lugares para descubrir
10 cosas que ver en Kamakura en un día: Excursión desde Tokio
noviembre 1, 2025
Qué ver en Osaka en un día desde Kioto: itinerario guiado + mapa
diciembre 26, 2025