Fushimi Inari en Kioto: guía para ver lo imprescindible del santuario de los mil torii Nuevo post
📅 Actualizado: 1 de enero de 2026
Hay sitios en Japón que te los imaginas incluso antes de empezar el viaje. Fushimi Inari es uno de esos lugares. Esos pasillos de torii rojos subiendo por la montaña son una de las postales más típicas que te vas a llevar de recuerdo para toda la vida. Lo bueno (y lo malo) es que visitar Fushimi Inari en Kioto puede ser un paseo lleno de paz… o lo más parecido a una visita a un parque de atracciones. Y no depende del día, ni de la suerte. Depende de cómo lo planifiques. En este artículo tienes todo lo que necesitas para visitar el santuario de Fushimi Inari como se merece: ruta paso a paso, consejos para evitar aglomeraciones y algunos trucos que seguro te servirán en tu visita.
Nosotros lo visitamos en nuestro noveno día por Japón, combinándolo con Nara. Tocó madrugar bastante para pillarlo sin gente y, sinceramente, es la única forma de disfrutarlo en condiciones. Si estás planificando una ruta por Kioto, aquí tienes el post principal con todos los imprescindibles y el itinerario con mapas.
Que no te cuenten milongas, en Fushimi Inari hay que madrugar sí o sí. Cualquier otra hora del día (salvo el atardecer) está a reventar. Es verdad que cuanto más subes menos gente hay… pero no te flipes pensando que vas a tener el túnel de torii vacío para ti, porque eso ya se lo sabe todo el mundo y hace lo mismo.
Qué es realmente el Fushimi Inari
Fushimi Inari Taisha se fundó en el año 711 y lleva más de un milenio siendo un lugar de culto. Está dedicado a Inari Ōkami, una deidad asociada tradicionalmente a la prosperidad, las cosechas (el arroz) y, con el tiempo, también a cosas más “modernas” como el éxito en los negocios o incluso la protección y seguridad del hogar y la familia.
Aunque mucha gente lo llama “templo Fushimi Inari”, en realidad es un santuario sintoísta. Aquí el principal reclamo no es un templo enorme o algo así, aquí el protagonista es el camino, los rituales y la propia montaña.
Te encontrarás estatuas de kitsune por todas partes (y muchas con objetos en la boca: llaves, pergaminos, joyas…). Son esos zorros de piedra que están vigilándote en cada rincón. En Fushimi Inari se consideran mensajeros de Inari. Por eso aparecen protegiendo el santuario, en entradas, altares y rincones del recorrido.
Además, fíjate en un detalle: muchos kitsune llevan algo en la boca (llaves, pergaminos, joyas…). Por ejemplo, las llaves suelen relacionarse con los graneros del arroz, como símbolo de abundancia y prosperidad.
El santuario se levanta sobre el monte Inari (Inariyama), a 233 metros sobre el nivel del mar. Que no sea alto no significa que sea un paseo de 10 minutos. Si haces el recorrido completo te tocará subir bastantes escaleras y es posible que termines con las piernas bien cargaditas. Así que, te recomiendo que vayas con las fuerzas repuestas y con ganas de darle caña.
Ruta por el Fushimi Inari
Nosotros llegamos a Fushimi Inari sobre las 6:00. Sé que para las personas no madrugadoras (me incluyo) es un castigo, pero cuando avanza un poco la mañana y ves cómo se pone eso de gente, te terminas alegrando de lo lindo. Estuvimos por allí hasta casi las 11:00, y cuando bajamos ya era como Disney World eso.
El recorrido más típico sube por el monte Inari en bucle para volver al punto de partida de nuevo. Y aunque el monte “solo” tenga 233 m, esto es una subida con escaleras y si no acostumbras a hacer ejercicio físico puede resultarte un poco pesado. Dicho eso: con calma, paradas y fotos, se hace genial.
Great Torii (el torii grande de la entrada)
Este es el «cartel de bienvenida» al Fushimi Inari. Si llegas por la mañana temprano y te lo encuentras prácticamente vacío es buena señal.
Rōmon (la puerta principal)
Esta puerta es de las más fotogénicas del santuario. La historia (bastante curiosa) es que se atribuye su construcción a Toyotomi Hideyoshi en 1589. Se cuenta que su madre cayó enferma, Hideyoshi pidió ayuda a Inari Ōkami y prometió donar 10.000 goku (unidad de arroz, que en aquella época se usaba como “moneda”) si se recuperaba. Su madre se recuperó, y con esa donación se levantó la puerta. No me quiero imaginar lo relevante que sería para conseguir esto…
Llegaron incluso a dudar de esta historia, pero durante una reparación apareció una inscripción en tinta que lo confirmaba.
Honden (el edificio principal del santuario)
Aquí ya empiezas a subir las primeras escaleras del santuario. En el Honden verás cinco deidades juntas. En realidad, lo que ves es la reconstrucción de lo que un día fue el Honden, porque ardió prácticamente todo el recinto. El edificio actual está catalogado como Bien Cultural Importante.
Senbon Torii (los “mil torii”)
Ahora sí llegamos a una de las típicas postales del Fushimi Inari. Este tramo es el que siempre busca todo el mundo para sacarse una foto y, por eso mismo, es el que más se colapsa si llegas tarde. Si llegas temprano, vas a poder recorrer esta zona con mucha tranquilidad, pero si te pasas un poco de las 7 de la mañana ya va a haber bastante gente.
El color "rojo bermellón" de los torii
En Inari explican que el color («ake» en japonés) se asocia también a ideas como luz, amanecer y esperanza, y que los torii están pintados con la misma técnica (Inari-nuri) que los edificios. Además, los torii se donan como agradecimiento o petición desde el periodo Edo, y por eso ves esa especie de túnel infinito en Fushimi Inari.
Okusha Hohaisho (Okuno-in / “zona de oración”)
Al salir del túnel de torii llegas al Okusha Hohaisho, que mucha gente llama Okuno-in. Está al final del Senbon Torii y se usa para rezar hacia el monte sagrado (Inariyama), con sus tres picos detrás.
En la esquina trasera derecha verás dos linternas de piedra. Pides un deseo y levantas la parte superior. Si “pesa menos” de lo que esperabas, buena señal. Si pesa como un bloque de hormigón… pues igual ese deseo va a necesitar algo más que fe para que se cumpla.
Kumatakasha + estanque Shin-ike (Kodamagaike)
Después llegas a una zona de mucha paz: el estanque Shin-ike / Kodamagaike. Se cree que, si has perdido a alguien, das una palmada frente al estanque y el eco “responde” desde la dirección donde está la persona. No sé si funciona, este tipo de cosas solo las ves en un sitio como Japón, desde luego.
Mitsutsuji
Por aquí ya empieza a apretar la subida del Fushimi Inari. Aquí ya tienes un desvío para recortar y bajar, pero nosotros hemos venido a jugar, así que continuamos hacia la derecha, escaleras arriba.
Yotsutsuji
Yotsutsuji parece más un punto de encuentro que otra cosa. Se tarda aproximadamente 30-40 minutos en llegar hasta aquí desde la base de Fushimi Inari. Cuando llegas, te pones a mirar carteles para ver hacia dónde tienes que ir para continuar el camino. Nosotros primero subimos las escaleras de la izquierda, que llevan hasta un rincón apartado bastante simbólico y después a un mirador panorámico de Kioto. Desde el propio Yotsutsuji también tienes buenas vistas de Kioto, bancos para descansar de la subida y máquinas de refrescos y agua.
Kojingamine (Tanakasha Shinseki)
Si subes por las escaleras de la izquierda en el cruce Yotsutsuji, llegas a Kojingamine. Aquí se venera a Gondayu Okami en un shinseki (un “lugar donde permanece la deidad”, no un edificio como tal). Lo que llama la atención (puede confundir pensando que estamos en un cementerio) es la cantidad de “piedras” y ofrendas alrededor.
Estas piedras no son tumbas: son otsuka, piedras de culto con nombres grabados que los fieles colocan como ofrenda vinculada a Inari y a sus distintas advocaciones. Es una tradición muy propia de esta montaña.
Si cruzas este lugar y sigues por el camino que hay detrás, tienes un mirador bastante chulo de Kioto.
Gozendani Hohaisho
Gozendani está detrás de los tres picos, en una zona donde “se juntan los valles” entre ellos. Por eso es un lugar importante para rezar a las deidades de esos tres picos.
Aquí se celebra, por ejemplo, el Oyama-sai (ceremonia de la cima) cada 5 de enero, con rituales como atar cuerdas shimenawa en varios shinseki y ofrendar sake.
Mitsurugisha (Chojasha Shinseki) y la piedra Tsurugiishi
En Mitsurugisha está la piedra Tsurugiishi (también llamada Kaminariishi), asociada a un antiguo mapa de la cima y a celebraciones de deidades.
Hay una historia del teatro Noh sobre el herrero Munechika (periodo Heian), que habría recibido una orden imperial para forjar la espada Kogitsunemaru con ayuda de Inari Ōkami en esta montaña. La piedra Tsurugiishi marcaría el lugar donde se hizo.
Ichinomine (Kamisha Shinseki)
Ichinomine es la cima del monte (233 m) y allí se venera a Suehiro Okami. Nosotros no llegamos hasta aquí porque, sinceramente, lo más bonito ya lo habíamos visto antes. Si te hace ilusión completar la ruta entera, adelante. Pero si planeas visitar otros sitios ese mismo día (como Nara), te diría de darte la vuelta y bajar hasta la base de nuevo.
Tienda de torii personalizados del Fushimi Inari
Si quieres llevarte un recuerdo original de Japón, en Fushimi Inari tienes la oportunidad perfecta para hacerlo. Hay una tienda de una familia local en mitad del santuario en la que venden mini torii de madera. Pero lo más especial, es que te lo puedes llevar con una inscripción, que te hacen en el mismo momento, en la que se incluye vuestros nombres en japonés, la fecha de la visita y una palabra o deseo de una lista que te ofrecen. Creo que el nombre debe ser una aproximación, porque obviamente no hay traducción exacta de nombres occidentales al japonés. Pero bueno, el detalle y el recuerdo es lo importante.
La tienda se llama Rintei y está justo entre el cruce Mitsutsuji y el Santuario Araki. Te recomiendo que vayas al final de la ruta por el Fushimi Inari, porque abre bastante tarde. Nosotros tuvimos que esperar un rato en la puerta hasta que abrió, sobre las 10 de la mañana.
Los precios de los torii personalizados de esta tienda rondaban los 1700 yenes por el pequeño y 2500 yenes por el grande. Ambos precios incluyen la inscripción y solo aceptan efectivo.
Santuario Araki (Araki Jinja)
Este santuario es uno de los rincones más tranquilos del Fushimi Inari porque está en una ruta menos transitada, alejado del camino principal. Nosotros fuimos a visitarlo para hacer tiempo mientras abrían la tienda de los torii personalizados. También tienen una tienda de amuletos que abre bastante temprano.
No viajes a Japón sin seguro
Al viajar a Japón, el seguro médico no es opcional, es imprescindible. Aunque el gobierno japonés no lo exige por ley, sí lo recomienda oficialmente a todos los turistas. Y no es casualidad: la asistencia sanitaria en Japón es de las más caras del mundo. Una simple visita a urgencias o una radiografía pueden costarte cientos de euros, y una hospitalización se te puede ir fácilmente a miles.
Para evitar sustos (y facturas imposibles), viaja siempre con un seguro que cubra atención médica, cancelaciones y robos. Nosotros usamos y recomendamos IATI Seguros, que ofrece coberturas amplias para Asia y asistencia en español las 24 h.
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Entre tanto torii y escaleras nos cruzamos con una araña que parecía ser tan peligrosa como bonita. Estaba colgada de una telaraña gigante (la foto de abajo está hecha con mucho zoom) y resulta que es una especie muy famosa en Japón. Se trata de la araña Joro, muy típica en Japón y especialmente en zonas como Fushimi Inari. Pese al aspecto, no hay que preocuparse porque no son nada agresivas y su veneno no es peligroso. Si tienes la oportunidad de verlas, fíjate en su tela de araña porque son una barbaridad.
Cómo llegar al Fushimi Inari de Kioto
Llegar a Fushimi Inari en Kioto es bastante fácil ya que está bastante bien conectado. Si estás por la zona de Gion o alrededores, la mejor opción es llegar en la Keihan Main Line hasta Fushimi-Inari Station.
La opción más cómoda si estás por la zona de la Estación de Kioto es llegar en la JR Nara Line, que tiene una parada en el acceso al santuario: Inari Station. Esta línea te servirá para después si vas a ver Nara en el mismo día, que es una ruta bastante típica y la que hicimos nosotros.
El único inconveniente de transporte es que, si quieres ir muy temprano (antes de las 6 de la mañana), será difícil encontrar un transporte que cuadre justo en horarios. Nosotros estábamos alojados bastante cerca del Fushimi Inari (en el hotel Hotel Anteroom Kyoto) y optamos por ir en Uber para llegar más rápido y evitar llegar tarde si perdíamos un tren o bus. Así nos asegurábamos estar puntuales en la entrada del santuario. A nosotros nos costó unos 2000 yenes que merecieron la pena de sobra, te lo aseguro.
Mapa itinerario de Fushimi Inari
Cómo completar el día después de visitar el Fushimi Inari
Lo bueno (y lo malo) de madrugar para Fushimi Inari es que cuando sales del santuario, todavía no son ni las once de la mañana y tienes por delante un día entero para exprimir Kioto. Y aquí es donde hay que tener cuidado de no liarla. Si te sientes con fuerzas puedes aprovechar para visitar otro lugar, aunque entiendo que pueda haber gente que prefiera irse directamente al hotel a descansar o a hacer planes más tranquilos.
Nuestro hotel en Kioto
El hotel que elegimos en Kioto fue el Hotel Anteroom Kyoto, a 15 minutos caminando de la Estación de Kioto y en un barrio residencial muy tranquilo, con estación de Metro y paradas de líneas principales de autobuses a 5 minutos. El hotel es una pasada y tiene precios bastante ajustados según la época. En general, todos los hoteles en los que estuvimos nos gustaron, pero este nos sorprendió especialmente para bien.
Si eres del team cañero y te gusta patear Japón hasta reventar, entonces te propongo visitar alguno de los templos cercanos a Fushimi Inari, como el Tōfuku-ji. Pero lo más importante es que desde aquí, puedes ir de forma muy cómoda y rápida hasta Nara.
Está claro que Nara es una ciudad con bastantes cosas para ver, pero en unas horas puedes visitar lo más imprescindible si te organizas bien (y si no, ya estoy yo para dejártelo mascadito en la guía de Nara en medio día).
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Escrito por JorgeFundador de Inspiración Viajera y siempre planeando el próximo destino
Cada vez que volvemos de un viaje y termino de redactarlo, no pasa un día antes de que me ponga a buscar información de nuestro próximo destino. Me encanta pasarme semanas preparando grandes viajes o pequeñas escapadas de fin de semana por España o Europa. Muy fan de abrir Google Maps y darle zoom a cada sitio al máximo para encontrar lugares únicos.
Todas las fotografías que encontrarás en el blog que llevan nuestra marca de agua, el 99%, están tomadas directamente por nosotros en cada viaje. En mis artículos es muy común encontrar guías detalladas, presupuestos adaptados y propuestas de itinerario guiadas para que sea lo más fácil para ti.
Jamás te voy a recomendar algo que no nos ha gustado a nosotros por muy viral que pueda ser. Lo mismo ocurrirá con aquellos lugares que consideramos con falta de ética o moral según nuestros valores.
Al fin y al cabo, mi meta principal con este blog es compartir historias reales, con el postureo justo y para todos los bolsillos. Con eso, ya soy feliz.
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